El Dr. Martín Ghirardotti explica en esta nota, publicada por el diario El Cronista Comercial - edición impresa, lo riesgos, contingencias y posibles escenarios futuros que se deben considerar ante la adquisición de empresas Pymes en la Argentina.
En toda la región, se está acentuando un escenario en el que abundan compras de empresas pymes por parte de grupos locales o multinacionales. En la Argentina, este tipo de transacciones, si no son bien analizadas, pueden acarrear altos riesgos para el comprador. Por esta razón, siempre es necesario obtener un claro entendimiento del negocio a incorporar, sus riesgos y posibles escenarios futuros ya que el contexto puede cambiar.
Otro factor trascendental es detectar contingencias que puedan repercutir en el valor futuro y presente del negocio. En este sentido, en ocasiones, las empresas asumen criterios fiscales, previsionales y de endeudamiento en exceso “agresivos” que muchas veces llevan a que, al momento de intentar vender la empresa, la transacción no pueda ser perfeccionada ya que el comprador no está dispuesto asumir los riesgos implícitos y pasivos ocultos que tiene la sociedad.
Dentro de los múltiples temas a tener en cuenta, se destacan los contables y fiscales. A continuación, exponemos cinco puntos que son recomendables chequear y que pueden ser indicios de actividades irregulares generadoras de contingencias.
1| Análisis de movimientos de fondos: los movimientos de la cuenta caja son un buen indicador de la existencia de irregularidades. Si se detectan saldos de caja contables inexistentes (no coinciden con el dinero real), es un indicador de que la compañía realizó gastos sin tener adecuada documentación de respaldo. Un ejemplo podría ser el pago de sueldos no declarados o pagos de servicios o costos que, al no tener la correspondiente factura, no pueden ser registrados como gastos. Por otro lado, si se detectan saldos de caja negativos, en varios períodos, puede ser un indicador de la existencia de ventas no declaradas. Normalmente, esto pasa cuando la empresa debe pagar sus compras, pero al no tener registrada la venta y la cobranza, no tiene dinero para realizar las mismas. Es aquí cuando aparecen préstamos y/o contratos de mutuo para cubrir la caja. Dichos mutuos generalmente son hechos con los propietarios y en ciertos casos no están justificados impositivamente.
2| Análisis de los bienes de cambio: la tergiversación del inventario físico para aumentar el costo y así pagar menos impuestos se puede presentar en determinadas pymes. Por esta razón la toma de inventario físico es indispensable. Si el inventario recontado es superior al que figura en el sistema puede implicar que dicha mercadería se imputó como costo de ventas para disminuir la rentabilidad. También es importante analizar si existen remitos por entregas de mercaderías no facturadas, un indicador de la existencia de ventas no declaradas. Otro tema a mirar es la existencia de bienes facturados por debajo de su costo o “entregados” en carácter de promoción.
3| Facturas apócrifas: existen compañías que para disminuir la carga fiscal o para documentar una salida de fondos recurren a lo que comúnmente se denomina “compra de facturas”. En una transacción de compra de empresas, es muy importante detectar este tipo de comprobantes ficticios ya que constituyen un grave riesgo para el comprador. Un control sencillo y efectivo es tomar los subdiarios de compras por los periodos no prescritos y cruzarlos con el listado de facturas apócrifas que la AFIP publica en Internet. A su vez, prestar especial atención a proveedores de servicios dados de alta y que facturan altos importes por pocos meses y luego desaparecen. En casos de dudas, verificar la existencia del proveedor por Internet, emitiendo un informe comercial, extrayendo información de BCRA, llamando por teléfono para verificar si existe y, cuando lo justifique, visitar el domicilio fiscal.
4| Temas laborales: un punto fundamental es determinar si existen contingencias laborales y previsionales. Los casos más comunes en las pymes es la existencia de proveedores monotributistas que, en realidad, son empleados de la compañía. En estos casos, esos “proveedores” emiten facturas correlativas por montos iguales todos los meses y, en casos extremos, en junio y diciembre, el aguinaldo también es facturado. Las contingencias laborales son realmente costosas y tienen un plazo de prescripción mayor.
5| Juicios: chequear la existencia de juicios comerciales, fiscales o laborales con el objeto identificar posibles pasivos ocultos. Las causas judiciales suelen llevar varios años hasta su resolución. Por esta razón, muchas veces no se encuentran reflejadas en los estados contables de la empresa y pueden no ser tenidos en cuenta al momento de valuar la compañía.
El rango de cuestiones a revisar en una operación de compra es muy amplio. La clave es hacer una buena evaluación de riesgos y planificar los procedimientos de auditoría a realizar. Siempre es buen negocio cumplir con las normas legales vigentes y de esta forma facilitar el proceso.